Es posible que nos hayamos visto en el Centro Andino, en el parque el Virrey, en algun cafe de la carrera 9a. o en la zona G y lo más probable es que no nos hayamos saludado, así que la propuesta que quiero hacerle empieza con un primer obstáculo y es que a pesar que compartimos un territorio aún no nos conocemos; pero en este emprendimiento lo más difícil no es establecer cercanía, es establecer confianza.
En esta empresa de la cual quiero que sea socio activo no vamos a percibir una rentabilidad económica. Se que ha perdido un poco de interés con esta última característica, pero si le digo que al final su experiencia de ciudad va a mejorar. ¿Qué pasaría?¿Se animaría un poco más?
Su primer aporte a esta empresa es criticarme. Recibiré todas las críticas que resulten de mis acciones en el espacio que es común y colectivo como parques, andenes, antejardines, avenidas, ascensores y terrazas. Pero me gustaría pedirle un favor, le pediría que la crítica no sólo sea para identificar el uso adecuado de esos espacios sino también para contarme sobre las actividades que representan un mal uso y una perturbación.
Me atrevo a pensar que está calculando el tiempo invertido en el aporte que le estoy pidiendo, estoy quitando unos minutos a su trabajo, familia o entretenimiento para dedicarlo a la crítica. ¿Bastante caro? Le propongo que usemos todos los canales disponibles para comunicarnos, podemos usar el correo electrónico o cualquier otro medio que nos mantenga en contacto, de esa manera podrá disponer de su tiempo sin entorpecer sus otras actividades. Sin notarlo hemos superado el primer obstáculo que hemos previsto al principio que es acercarnos, pero seamos más ambiciosos, no sólo nos hemos acercado, además estamos haciendo ciudad al reconocer los elementos importantes del espacio público. ¿Valió la pena?
Parece que aún no lo convenzo, permítame contarle más características de esta propuesta. Soy un ciudadano complejo porque conduzco un auto, soy peatón, disfruto del parque el Virrey, tengo una mascota y oigo música en mi apartamento. Vamos a tener espacios en común en más de una ocasión y en muchas de mis actividades voy a querer percatarme de la comodidad de los demás y en las ocasiones en las que no pueda generar comodidad, espero contar con su apoyo para hacermelo saber. ¿Le suena un poco más la cercanía que le propuse y la posibilidad de establecer un diálogo para mejorar su experiencia de ciudad?
Debido a la complejidad de los ciudadanos vamos a encontrar puntos de vista diferentes acerca de lo que es perturbar y mejorar la experiencia de convivir. Esa complejidad se ha tenido en cuenta y está registrada en las normas, conocerlas nos va permitir superar otro gran obstáculo que es la confianza. Podremos confiar entre nosotros porque vamos a contar con elementos en común necesarios para interactuar y resolver nuestras diferencias.
Ahora no solo nos hemos acercado, hemos encontrado elementos en común y seguimos construyendo ciudad. ¿Valió la pena criticarme? ¿Capitalizamos esta empresa? No se angustie, solo le voy a pedir que lo propuesto en este texto lo proponga a otros. Significará dar la posibilidad a otros bogotanos de sugerir, comentar y apelar a mejores comportamientos.
A cambio todos aportaremos diálogos de compromiso para la acción a lo largo de este emprendimiento, todas las sugerencias y comentarios se materializaran en acciones para mejorar la experiencia de ciudad.
La única condición que le pido al bogotano crítico es que tenga en cuenta la forma, fondo y cortesía al interactuar, que tenga en cuenta y reconozca las acciones amigables además de las que no lo son, esto nos salvará de volver insolvente esta empresa.
¿Acepta mi propuesta?
En esta empresa de la cual quiero que sea socio activo no vamos a percibir una rentabilidad económica. Se que ha perdido un poco de interés con esta última característica, pero si le digo que al final su experiencia de ciudad va a mejorar. ¿Qué pasaría?¿Se animaría un poco más?
Su primer aporte a esta empresa es criticarme. Recibiré todas las críticas que resulten de mis acciones en el espacio que es común y colectivo como parques, andenes, antejardines, avenidas, ascensores y terrazas. Pero me gustaría pedirle un favor, le pediría que la crítica no sólo sea para identificar el uso adecuado de esos espacios sino también para contarme sobre las actividades que representan un mal uso y una perturbación.
Me atrevo a pensar que está calculando el tiempo invertido en el aporte que le estoy pidiendo, estoy quitando unos minutos a su trabajo, familia o entretenimiento para dedicarlo a la crítica. ¿Bastante caro? Le propongo que usemos todos los canales disponibles para comunicarnos, podemos usar el correo electrónico o cualquier otro medio que nos mantenga en contacto, de esa manera podrá disponer de su tiempo sin entorpecer sus otras actividades. Sin notarlo hemos superado el primer obstáculo que hemos previsto al principio que es acercarnos, pero seamos más ambiciosos, no sólo nos hemos acercado, además estamos haciendo ciudad al reconocer los elementos importantes del espacio público. ¿Valió la pena?
Parece que aún no lo convenzo, permítame contarle más características de esta propuesta. Soy un ciudadano complejo porque conduzco un auto, soy peatón, disfruto del parque el Virrey, tengo una mascota y oigo música en mi apartamento. Vamos a tener espacios en común en más de una ocasión y en muchas de mis actividades voy a querer percatarme de la comodidad de los demás y en las ocasiones en las que no pueda generar comodidad, espero contar con su apoyo para hacermelo saber. ¿Le suena un poco más la cercanía que le propuse y la posibilidad de establecer un diálogo para mejorar su experiencia de ciudad?
Debido a la complejidad de los ciudadanos vamos a encontrar puntos de vista diferentes acerca de lo que es perturbar y mejorar la experiencia de convivir. Esa complejidad se ha tenido en cuenta y está registrada en las normas, conocerlas nos va permitir superar otro gran obstáculo que es la confianza. Podremos confiar entre nosotros porque vamos a contar con elementos en común necesarios para interactuar y resolver nuestras diferencias.
Ahora no solo nos hemos acercado, hemos encontrado elementos en común y seguimos construyendo ciudad. ¿Valió la pena criticarme? ¿Capitalizamos esta empresa? No se angustie, solo le voy a pedir que lo propuesto en este texto lo proponga a otros. Significará dar la posibilidad a otros bogotanos de sugerir, comentar y apelar a mejores comportamientos.
A cambio todos aportaremos diálogos de compromiso para la acción a lo largo de este emprendimiento, todas las sugerencias y comentarios se materializaran en acciones para mejorar la experiencia de ciudad.
La única condición que le pido al bogotano crítico es que tenga en cuenta la forma, fondo y cortesía al interactuar, que tenga en cuenta y reconozca las acciones amigables además de las que no lo son, esto nos salvará de volver insolvente esta empresa.
¿Acepta mi propuesta?
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| Tomado de La Revista El Retiro Junio/Julio 2013 |
