Caminando por Monserrate
La inclusión de los bogotanos en los cerros orientales es un hecho. En algunas zonas se logra mejor que otras. Senderos como el de Monserrate y la Quebrada las Delicias tienen la suerte de ser producto de proyectos a los que se les ha destinado presupuesto, senderos como el de la Quebrada la Vieja cuentan con el sentido de pertenencia de los caminantes que frecuentan la montaña y realizan lo necesario para conservar el disfrute público del lugar. El futuro de los cerros orientales es acoger a los ciudadanos y los bogotanos deben garantizar la preservación y recuperación, en algunos casos, de las montañas.
El Camino Peatonal de Monserrate es un sendero definitivamente organizado, seguro y amigable. Los caminantes del sendero peatonal muestran respeto por el camino y por los otros caminantes en la mayoría de los casos. Son caminantes de todas las edades y diversos.
El reto es impulsar estas caminatas no solo verticales, sino también horizontales, de tal manera que el goce y disfrute de los cerros sea a lo largo de la ciudad. Se hace necesario dar a los cerros el carácter de parque nacional que merecen. Poder ofrecer distintas opciones de entretenimiento ecológico que se caractericen por ser seguras, de calidad y sostenibles.
En la actualidad es posible emprender caminatas desde Monserrate hasta los cerros de Usaquen o más allá si así se quisiera, pero las condiciones todavía no están dadas para asegurar la integridad de quien quisiera recorrerlos.