26 noviembre 2014

EN LA ZONA G: UNAS SON DE CAL Y OTRAS DE ARENA


Por María Isabel Flórez.

La zona G de Bogotá, ubicada entre las calles 65 y 73, es de enorme concurrencia por ser uno de los puntos gastronómicos más famosos de la capital, pero así mismo es hoy un lugar de caos en movilidad, incumplimiento de normas de patrimonio, abusode parqueaderos en calles y andenes,  basuras en las vías, aparición de vendedores ambulantes, indigentes, expendio de drogas y presencia de bares y usos de antejardines sin autorizaciones legales.

Igualmente, este espacio impacta barrios como Emaus, Granada, Rosales, Juan XXIII, Bosque Calderón, Chapinero alto y contiene tres quebradas llamadas la Vieja, Rosales y las delicias, que se encuentran en un proyecto de recuperación ambiental  y  tres corredores peatonales importantes como son las carreras  séptima, quinta y la cuarta.

La zona ha sido noticia en los últimos días debido a que el alcalde local de chapinero, Mauricio Jaramillo, se ha empeñado, en acuerdos con algunos dueños de restaurantes, en desarrollar un proyecto de peatonalización  con un costo de 3.600 millones de pesos para beneficiar 20 restaurantes, de los 45 que existen, ubicados en la 69ª entre carreras séptima y quinta y en la carrera sexta entre la 69ª y la setenta.

Por este motivo, la comunidad de residentes de la zona G organizados en esta localidad, consideran que ese proyecto no beneficia la inversión urgente que se requiere para arreglar vías, andenes, parques, iluminación, arborización y demás necesidades urgentes del sector. Y que destinar esos recursos que son el 60% del total de presupuesto que es de 5.970 millones, es algo irracional y de beneficio particular, como lo expresan en un comunicado que han divulgado  a los medios titulado: “Las mentiras del alcalde de chapinero sobre la intervención en la zona G”.

Cuando aparecieron las aclaraciones de los residentes en la prensa manifestando su desacuerdo con lo planteado por el  alcalde, con el respaldo de más de 200 firmas de habitantes de la zona por las razones anteriores, Jaramillo, distribuyó un folleto en el cual propone llevar a cabo peatonalizaciones temporales, un plan de renovación urbana y una intervención integral que incluye el trabajo conjunto de la administración con la ciudadanía, para lo cual tiene pensado abrir una licitación durante el primer semestre de 2015.

Agrega Jaramillo, que se realizaron 5 reuniones con la comunidad para establecer las problemáticas de vías y espacio público, derecho de participación en los presupuestos locales, socialización en la JAL desde el 2013, más las reuniones en la personería distrital, que entre otras en la última citación del martes 18 de noviembre, el alcalde no asistió y tampoco se excusó, como lo manifiestan los representantes de la comunidad que estuvieron cumplidamente.

Para los residentes, el alcalde disfraza con el nombre de “intervención integral” el proyecto de peatonalización de las calles 69ª y 70, motivo por el cual ha habido una fuerte oposición durante un año de audiencias públicas en la personería distrital, ya que los residentes consideran que inevitablemente esto agudiza los problemas de la zona, entre otros aspectos  porque se volvería un corredor turístico, aumentarían los barres ilegales que ya existen, se incrementaría la presencia de ambulantes, de valet parking, de basuras, de ruido con la  consecuencia inevitable de la huida hacia otros barrios  de los residentes del sector.

Esto ya ha pasado en otras localidades  de la ciudad como en la zona Rosa, Usaquén, Teusaquillo y la Soledad, en las cuales con el apoyo de la Corporación de Patrimonio, Corpopatrimonio, han podido regresar a sus antiguas viviendas, como es el caso del Park Way, porque dicha entidad con el apoyo del Instituto distrital de Patrimonio, lograron frenar el uso y el abuso de la intromisión de establecimientos que degradaban los distintos sectores mencionados e incumplían con las normas de barrios de conservación.

Hoy en día, los más de 45 establecimientos de comida atraen un sinnúmero de visitantes que invaden el sector de camionetas mal parqueadas, escoltas que invaden calles y andenes, tiendas y cigarrerías que venden cerveza en las noches, escándalos en horas de la madrugada de clientes de los bares ilegales,  entre otros factores, que generan un detrimento que desvaloriza las casas y apartamentos de los habitantes y que inevitablemente buscan  encontrar apoyo y respeto por las normas de parte de la alcaldía local y de la distrital.

La mayor parte de estos barrios cuentan con casas que  son consideradas patrimonio arquitectónico  y sin embargo las fachadas, el cambio de uso de los antejardines y las adecuaciones para ser restaurantes o bares, carecen de los permisos legales que debe expedir la  oficina de patrimonio del distrito con el fin de contribuir y respetar la conservación del barrio.

Mauricio Jaramillo levanta una cortina de humo, dicen los residentes organizados, al plantear que será una asociación la que decidirá el manejo de los bolardos en la zona en días específicos para que sea peatonal y que la intervención corresponde a una renovación del sector. Así mismo, la comunidad organizada argumenta que la renovación obedece a un plan parcial y que depende de  un decreto del Alcalde Mayor y que hasta la fecha no se ha expedido y sin embargo,  sienten que el alcalde local ya asumió un compromiso con una minoría de comerciantes que aboga por dicha peatonalización.

De una u otra manera, los proyectos que se adelanten tienen que contar con la aprobación de planeación, de movilidad, el Instituto de patrimonio, el DAEP y sobre todo de las decenas de firmas que se han recogido en el sector y que respaldan el derecho de la comunidad a manifestar su desacuerdo con argumentos técnicos y sociales por lo cual la personería ha considerado que  es fundamental el requerimiento al alcalde para confrontar las dos posiciones y llegar a un acuerdo que beneficie a la distintas partes que cohabitan en el sector.

Lo que sí parece que es determinante es la intervención de las autoridades competentes para controlar el parqueo irregular sobre la carrera quinta, la carrera cuarta, las calles 69ª y la 70, especialmente. El cargue y descargue de furgonetas con alimentos, el abuso del valet parking apropiándose de andenes y calles y la presencia de basuras en varios puntos de las vías públicas con los deshechos de los restaurantes, entre otros factores.

Se hace imprescindible un estudio de movilidad que en su momento impidió que se construyera un centro comercial en la famosa Villa Adelaida, que queda a escasos metros del proyecto del alcalde Jaramillo y que implica el incremento del flujo vehicular.

La comunidad no se opone a que la Zona G sea un punto importante turístico, comercial y gastronómico, pero está en pie de lucha para lograr que se respeten sus derechos como habitantes de estos barrios, ya que son finalmente ellos los que, en el trajinar diario de los oficinistas, de los trabajadores en los restaurantes, los encargados de parquear, los que manejan los establecimientos comerciales, quedan en sus viviendas para poder disfrutar de la calidad de vida que se merecen como moradores diurnos y nocturnos en esta área de la capital.

  Este es un espacio de participación de los ciudadanos. Las opiniones aquí registradas pertenecen a ellos y no reflejan la opinión de mequedoenbogota.org 


13 agosto 2014

Proyecto Recuperación Integral de las Quebradas de Chapinero

Historia ambiental y recuperación integral 
de los territorios asociados a quebradas y ríos en Bogotá (caso Chapinero)


El siguiente es el libro digital de Recuperación Integral de Quebradas de Chapinero. Su lanzamiento fue el día Lunes 11 de Agosto de 2014 en el evento "Implementación de las Decisiones de Río+20 y Promoción de ciudades, Transporte y Turismo Sostenible", en la ciudad de Bogotá.

Descargar libro digital: Clic aquí



18 julio 2014

Preocupa Cercanía de la Secretaría de Gobierno de Bogotá con Bares

La facultad de Cierre de definitivo de establecimientos comerciales es de las Alcaldías Locales. Un cierre definitivo empieza con una querella o denuncia ciudadana y en pocos casos por iniciativa de la misma entidad para hacer cumplir la norma urbanística. Hacer cumplir la norma significa, por ejemplo, que un bar desarrolla su actividad en una dirección y en una zona donde está prohibido el expendio y consumo de bebidas alcohólicas, si ocurre esto las Alcaldías Locales están obligadas a cerrar definitivamente el establecimiento.



El proceso de cierre al que se ciñen las alcaldías locales, es el procedimiento administrativo sancionatorio (artículo 47 del Código de Procedimiento Administrativo), el cual ordena las siguientes etapas:

  1. Averiguaciones preliminares
  2. Méritos para adelantar proceso
  3. Formulación de cargos
  4. Presentación de cargos y solicitud de pruebas (15 días)
  5. Periodo probatorio (30 días)
  6. Traslado al investigado por alegatos (10 días)
  7. Decisión (30 días)
El procedimiento y los tiempos para que se de una decisión final dependen de:
  1. Número de procesos o casos que la oficina jurídica de la Alcaldía Local tenga
  2. El factor humano en cuanto a la disposición de los funcionarios para hacer cumplir los términos y hacer seguimiento a los casos
Sin embargo la decisión final no es definitiva, ya que el infractor del uso del suelo puede impugnar o no estar de acuerdo con la decisión de cierre, en dado caso el proceso pasará a segunda instancia, es decir el Consejo de Jusiticia, que maneja otros tiempos.


Es importante anotar que las Alcaldías Locales responden a la Secretaría de Gobierno y el Consejo de Justicia guarda alguna dependencia con esa entidad como lo muestra el organigrama de la pagina de internet oficial gobiernobogota.gov.co:
Tomado de http://www.gobiernobogota.gov.co/
Los bares solicitaron la extensión del horario para que la rumba se prolongue hasta las 5 a.m., en lugar que su cierre sea a las 3 a.m. La Secretaría de Gobierno accedió a la solicitud a pesar de los costos que implica destinar funcionarios, contratistas y fuerza pública para apoyar una generación de impacto mayor. También desconoce las casi 4000 denuncias de ruido relacionadas por mal uso de suelo, eso significa que un bar y una discoteca incumplen el plan de ordenamiento y están perturbando familias en zonas residenciales.



Pero además de dar prioridad a un gremio, dejar a un lado las solicitudes de la mayoría y acceder a una extensión de rumba que es costosa para la ciudad en términos económicos y de salubridad, cabe preguntarse si el mensaje de cercanía entre bares y Secretaria de Gobierno es recomendable en el escenario actual que se expuso. Hay que tener muy presente que las Alcaldías Locales dependen directamente de la Secretaría de Gobierno y son las que deciden cerrar o no un bar.



Los ciudadanos ven con preocupación esa cercanía y se preguntan si hay suficientes garantías para que las quejas y los procesos que buscan el cierre de los bares ilegales logren una decisión satisfactoria para quienes denuncian.






03 junio 2014

¿Votar por o contra los animales?

Por: Felipe Riveros
cuentaleafelipe@gmail.com

Desde hace un tiempo los movimientos animalistas en Colombia y el mundo vienen presionando las agendas políticas de quienes se lanzan a las corporaciones públicas y cargos de elección popular para que incluyan a los animales dentro de sus campañas, si es que ya éstos no se han proclamado como defensores de animales (y se supone los incluyan como centro de su propuesta).

Este fenómeno, que hasta hace poco constituía un acto esotérico y curioso para las grandes audiencias electorales, hoy es muy común y en Colombia no es raro entonces encontrar personas que, ante la ausencia de un ideario en la materia por parte de los partidos políticos, se lanzan a cargos y corporaciones con el aval de éstos, y a la vez como voceros del movimiento animalista, del animalismo o, incluso, de los animales mismos.

Más allá de saber si existe o no una doble militancia entre el partido que da el aval y el movimiento que otorga la vocería (y saber cómo se otorga dicha vocería), más allá de preguntarnos de dónde sale el ideario animalista de aquel o aquella que representa los intereses de un partido que jamás ha tenido en cuenta los animales o, incluso, más allá de seguirnos preguntando si existe o no el animalismo, qué es eso, y si por ende puede hablarse o no de movimiento animalista (con las implicaciones jurídicas que eso tiene)… la cuestión más urgente aquí es preguntarnos por quién votar, o mejor, cómo votar, si es que nos importa la suerte de los animales en el Congreso y el Gobierno de los próximos cuatro años en Colombia.

Para el electorado sensible al tema, ésta, por supuesto, ya no es una discusión menor. Los votos “animalistas” sólo representan una pequeña parte del caudal electoral que elige a un congresista, pero los votantes sensibilizados en la defensa animal (entre otras razones, por fenómenos mediáticos recientes que han visibilizado el tema) pueden ser muchos, tantos como para elegir un representante a la Cámara, fortalecer una campaña al Senado y, por qué no, inclinar la balanza en un momento clave para un candidato a la Presidencia.

Así que el voto por los animales no es ya una decisión ligera, y lo que está en juego, más que la sola elección de una persona idónea para trabajar por el tema, es la construcción de una legítima interlocución ciudadana con el próximo Congreso y Gobierno, es decir, la posibilidad de que los elegidos legislen y gobiernen de cara al interés de quienes los eligen para implementar una agenda seria por la defensa animal en Colombia, y no de espaldas a ella.

¿Cómo se logra eso?... Lo primero sería hacer que los elegibles, por supuesto honestamente presentados, se sientan comprometidos a proponer una agenda seria y completa. La defensa animal ya no es una costura política, y hay al menos diez temas, contando los más invisibles y polémicos (como los animales en la industria), en los que los candidatos deben lucir mínimo una postura informada. No deberíamos entregar nuestro voto a quienes ignoren diagnósticos e indicadores de nuestras realidades de maltrato, o no hayan investigado mínimo el ámbito jurídico o la experiencia de otros países en cada uno de esos temas. Preguntarles, obligarlos a informarse sobre eso, a participar en foros, debates, a investigar y aportar posibles soluciones reales y contundentes, es nuestra mínima responsabilidad como electores.

Lo segundo, es construir movimiento así sea localmente, alrededor de las agendas más sólidas. Ofrecer un concurso ciudadano calificado y organizado que aporte ideas, complemente el trabajo y así mismo verifique la implementación de las propuestas ofrecidas en campaña. Esto implica, obviamente, la consolidación de un consenso ciudadano similar, por ejemplo, al que trabajó con la alcaldía de Gustavo Petro en Bogotá. Si bien Petro no era un candidato con conciencia animalista, sí se dejó sensibilizar durante la etapa de campaña y en la alcaldía implementó los puntos con los cuales se había comprometido, sin estar claro, exento de dificultades. Pero la ciudadanía representada en el movimiento pudo aportar su experiencia a tiempo y destrabar, por ejemplo, procesos como el de la sustitución de vehículos de tracción animal en la ciudad.

Lo tercero, es convocar a la sociedad entera a volverse partícipe y garante de los procesos que son de todos (y con los recursos de todos). Si bien la protección animal se asocia sólo con grupos de personas que han expresado su gusto por los animales, es la ciudadanía en pleno la que debe gozar de su derecho de exigir transparencia y calidad en la ejecución de las obras en pro de los animales y en la ejecución de las partidas, como en cualquier otro tema administrativo. Pues es justamente la falta de visibilidad de los temas de protección animal la que ha dado pie, por ejemplo, a uno que otro de nuestros alcaldes locales de Bogotá (no elegidos popularmente), para dificultar la veeduría ciudadana sobre el uso de dineros públicos destinados a la protección de los animales, con la disculpa de su discrecionalidad en el gasto local. Tema que seguramente será argumento suficiente para exigir una reforma que permita igualmente elegir popularmente a alcaldes locales y realizarles la respectiva veeduría desde la época electoral.


Sin embargo, allí no cesa la responsabilidad de la sociedad en pro de los animales: es también tarea de todos exigir a los partidos políticos la construcción de líneas programáticas en defensa animal o bien, crear movimientos propios que contemplen a los animales como seres partícipes de derechos. Si los partidos existentes no se ponen a tono de un modelo de sociedad responsable, de esta manera, con el entorno y con los derechos de tercera generación de los colombianos, pues veremos entonces aquí el mismo fenómeno que se ha visto a nivel internacional: la creación de partidos animalistas, de alto perfil ciudadano, que lo resuelvan directamente, y que, de paso, eviten que a las próximas elecciones se presenten personas que no han venido trabajando con los partidos que representan, y que, por ende, les tengan que prestar sus idearios personales, para no desaprovechar una franja electoral que vota más con emoción que con inteligencia.

Cortesía Periódico Voces Animales

Este es un espacio de participación de los ciudadanos. Las opiniones aquí registradas pertenecen a ellos y no reflejan la opinión de mequedoenbogota.org


16 mayo 2014

Cobro de Congestión en Bogotá

Por Mauricio Rico

El cobro por congestión es usado por otras ciudades en el mundo que han logrado mejoras sustanciales en la movilidad de sus ciudades: Londres, Estocolmo, Singapur, etc...

Tareas necesarias que la ciudad debe tener para empezar a usar la medida:

1. Dotar a la ciudad de una capacidad instalada en tecnología del tráfico y la movilidad para poder usar chips y demás instrumentos que garanticen realizar el control. Hoy en día Bogotá no tiene esa tecnología, ni siquiera para adecuar los volúmenes de tráfico a la sincronización semafórica. El sólo proyecto de dotar a este sector de una alta capacidad tecnólogica para realizar el cobro, supone un gran esfuerzo financiero, de tiempo y de ajustes que no se hace de la noche a la mañana. Este sistema debe estar en la capacidad de calibrar el tráfico y adecuar el sistema para que la movilidad fluya, como en ciudades que han modernizado su sistema, también incluyen un sistema de cámaras en los semáforos.

2. Un sistema eficiente de transporte masivo que garantice poder guardar el vehículo privado y usar el sistema. Hoy no tenemos este sistema, vamos a empezar a construir el metro que estaría listo para el 2020. Debemos construir 260 km de troncales para ponernos al día y desarrollar adecuadamente el SITP, para tener una cobertura total de la ciudad en rutas y tiempos de frecuencia.

3. Una infraestructura vial robusta que permita movernos a distintos sitios de la ciudad sin pasar por la zona de restricción, esta zona hoy es usada no sólo como destino, sino como lugar de paso para llegar a otros lugares. No tendría ningún sentido que me cobren simplemente por pasar para llegar a otro lado. Pero igualmente una infraestructura vial que ayude a incrementar la velocidad promedio en la ciudad (vías, autopistas, túneles).

Cuando por lo menos hayamos cumplido con estas 3 tareas nos podemos dar el lujo de cobrar por congestión, antes sería un suicidio, pero no por ello nos debemos oponer.

Será nuestro deber como ciudadanos contribuir a mejorar las condiciones de la ciudad, para lo cual se necesita una dosis de sacrificio: DEJO MI CARRO GUARDADO Y ME SUBO AL BUS, A LA BICICLETA O AL CARRO COMPARTIDO, O SIMPLEMENTE CAMINAMOS.

Este es un espacio de participación de los ciudadanos. Las opiniones aquí registradas pertenecen a ellos y no reflejan la opinión de mequedoenbogota.org

02 mayo 2014

¡RENUNCIO!


Por Douglas Mora Urrea

Nada que genere tanta expectativa y morbo, como escuchar o leer la noticia de una RENUNCIA. Nada más impracticable en esta época y desde hace algunos años, que conjugar el verbo renunciar. Antes de devorarnos el noticionón, nos preguntamos a que locazo se le ocurrió tal barbaridad o en que negociado se habrá metido el fulano o la fulana, que incurrió en tan impronunciable palabra.

Del diccionario político-administrativo colombiano, el verbo renunciar fue borrado en forma silenciosa y en su remplazo se reforzó y entrecomilló el verbo “ATORNILLARSE”.

Nada mas exótico, entonces, que leamos en los titulares de las noticias que el Premier Surcoreano el señor Chung Hong Won renunció a raíz del hundimiento de un ferry atestado de estudiantes.

¿Acaso el Primer Ministro piloteaba el ferry. Acaso fue él quien dio la orden de no evacuar cuando se presentó la primera voz de alarma? ¿Por desgracia fue él, quien no ordenó oportunamente el rescate y auxilio a las náufragos? Ninguna de las anteriores. El señor Chung se encontraba cumpliendo con sus múltiples funciones de primer ministro de una de las nuevas potencias económicas como lo es Corea del Sur.

Y entonces,  ¿qué raro bicho pico al ministro para que como kamikaze se lanzara en picada y pronunciara públicamente, por los canales de los noticieros mundiales, la impublicable, impronunciable y detestable frase de renunciar? Y ¿qué clase de ceguera cobija a la señora Presidente de Corea que le aceptó la renuncia al ministro sin siquiera permitirle terminar la ominosa frase de… renuncio?

“Tras presenciar el dolor de los familiares de las victimas y el enfado de la gente, creo que es mi deber asumir todas las responsabilidades y renunciar”, escribió en su carta el Premier Chung y a continuación “pido disculpas por la mala gestión de numerosos problemas”

Dignidad se llama el bicho y la honra de una familia que es, para fortuna del señor Chung Hong Won, su principio de vida y de sus ancestros.

¡Qué tal esa dignidad trasplantada a Colombia y su gobierno! Cuatro años intentando presentar una reforma educativa con el único resultado del ultimo puesto en pruebas de orden mundial y la ministra atornillada. ¡Que tal cuatro años buscando una reforma a la salud y los ministros que se atornillan! ¡Que tal la reforma del campo y los campesinos en paros y el ministro atornillado! ¡Que tal el fracaso de la reforma a la justicia y el país viviendo el circo y el presidente atornillado y buscando reelección!

Como escribiera el poeta de la tierra paisa “siquiera se murieron los abuelos sin ver omnipotencia en los alfiles”. Que falta hace el señor Chung por nuestro país .



Este es un espacio de participación de los ciudadanos. Las opiniones aquí registradas pertenecen a ellos y no reflejan la opinión de mequedoenbogota.org
 
 

01 abril 2014

Ningún Ciudadano está desamparado por el mal uso del suelo


El incumplimiento del uso del suelo está ocurriendo en toda Bogotá y no hay gestión de los Alcaldes Locales para castigar.

Sin embargo los ciudadanos cumplen con su deber al denunciar, y desde que su denuncia es radicada hasta el momento en que las Alcaldías Locales resuelven un cierre definitivo pasa mucho tiempo. Mientras se define un cierre definitivo, por ejemplo el de un bar ilegal, los denunciantes pierden su calidad de vida, salud e intimidad y en otros casos se está pasando por encima de toda una ciudad al desconocer las normas que definen el uso del suelo.
 
Estas son las etapas que normalmente tiene un cierre de un establecimiento sin uso de suelo, el cual puede durar 2, 5 o más años:
 
Proceso normal por Uso del suelo
  1. Consulta de las normas de uso de suelo por parte del ciudadano
  2. Denuncia del Ciudadano
  3. Alcaldía Local abre proceso
  4. Alcaldía Local cita a infractor
  5. Infractor no acude a citación, se dilata el proceso
  6. Infractor acude a citación
  7. Alcaldía Local expide resolución para cierre definitivo
  8. Infractor contrata abogado para refutar acusación de Alcaldía Local sobre mal uso del suelo
  9. Alcaldía Local reconfirma cierre pero acepta impugnación de infractor y envía al Consejo de Justicia que es la segunda instancia.
  10. Consejo de Juisticia reconfirma o no cierre definitivo
  11. Si se mantiene cierre definitivo lo que hace infractor es demandar por derecho al trabajo y al debido proceso
  12. Normalmente la Corte Constitucional y el Consejo de Estado niegan pretensiones de demanda del infractor dando la razón a los que denunciaron el indebido uso de suelo

Expedientes Uso de Suelo


Sin embargo no se desespere el panorama puede mejorar, el camino es largo, pero la denuncia nunca carecerá de valor ni trascendencia, la mayoría de procesos concluyen en que el Consejo de Estado y la Corte Constitucional le han dado la razón a otros ciudadanos que se quejaron formalmente ante una Alcaldía Local.

 
En última instancia esto es lo que dicen las altas cortes a las pretensiones de los establecimientos de comercio que no cumplen el uso del suelo:
 
  • Consejo de Estado “CONFÍRMASE la sentencia del Tribunal al negar pretensiones al alegar fallas al debido procesos”
  • Los que acuden a confusiones de Nomenclatura el Consejo de Estado dice “DENIÉGANSE las pretensiones de la demanda”
  • Corte Constitucional dice “Resulta improcedente” ante: Reclamos por perjuicio por cierres definitivos, por haber incurrido en vías de hecho, una supuesta calificación jurídica que no era, desconocimiento del derecho fundamental al debido proceso, pretensiones por acción de nulidad y restablecimiento del derecho y ante supuesto deterioro económico
  • “Declárese IMPROCEDENTE la acción de tutela promovida por Estabecimiento de Comercio que incumble uso de suelo contra la Alcaldía Local y el Consejo de Justicia”
 
Asi que la gestión más importante que puede hacer cada ciudadano es solicitar atenta e insistentemente a la Alcaldía Local para que proceda con la resolución de sello definitivo si un establecimiento de comercio incumple el uso de suelo. Esa es tan solo una etapa, luego vienen muchos más. Si ve acciones dilatorias acuda a los entes de control.

 
Si tiene problemas porque algún establecimiento de comercio hace uso indebido del suelo, escribanos, pronto los ciudadanos harán un esfuerzo colectivo para hacer cumplir las normas urbanísticas y para dar celeridad a los procesos administrativos que tienen como fin el sello definitivo de establecimientos ilegales: Clic aqui (por favor en asunto escribir uso del suelo)



28 marzo 2014

¿En qué va la Zona G?

 
Hace unos días un periódico de la ciudad le preguntó a la Comunidad de Residentes de la Zona G la opinión sobre varios temas que interesan a los vecinos del sector.
 
Al final, el periódico le propuso a la comunidad plantear una serie de preguntas para la Alcaldía Local de Chapinero, sin embargo esta entidad no quiso pronunciarse al respecto.



La zona G es un sector de la ciudad de Bogotá que se encuentra entre las calles 67 y 70A, y las carreras 7 y 4
 
A continuación publicamos la opinión de la Comunidad de la Zona G y las preguntas que el grupo de residentes quiso hacerle al Alcalde Local de Chapinero, Mauricio Jaramillo:
 
¿Qué preocupa a los vecinos de la zona G?
En primer lugar, la comunidad de residentes de la Zona G siente gran preocupación por la falta de acciones administrativas que tengan como fin hacer respetar el uso del suelo. La Alcaldia Local no ha concluido con éxito ni un solo sello definitivo de 7 bares ilegales, es de anotar que el uso del suelo permitido es para restaurantes, no expendio ni consumo de licor en horario nocturno.
 

También es importante resaltar la ausencia de acciones frente a la invasión de espacio público de vendedores ambulantes y de las empresas de valet parking entre las calles 67 y 70 entre carreras 7 y 5, todo a pesar de las denuncias formales y el Fallo de un juez administrativo, confirmado por el Tribunal de Cundinamarca, que ordena a la Alcaldía Local hacer los procedimientos necesarios para devolver a los ciudadanos el espacio público.
 
Por otro lado, en repetidas ocasiones se ha pedido articular un plan de seguridad vial que permita a peatones transitar con tranquilidad la carrera 5 sentido oriente occidente y occidente oriente. Hemos puesto en evidencia los problemas de mal parqueo de vehículos en andenes que obligan a los transeuntes a caminar por la calzada poniendo en riesgo sus vidas. Con gran preocupación vemos la remoción de bolardos por parte de particulares sin ninguna autorización, con el fin de habilitar el parqueo en andenes. Sobre estas acciones ilegales se ha hecho la respectiva denuncia sin que la comunidad obtenga respuesta de la Alcaldía.
 
Así mismo, hemos denunciado con vehemencia el mal uso de los antejardines y en varios casos hemos presenciado como se levantan estructuras fijas que no responden a los requisitos de  uso temporal.
 
Adicionalmente se ha pedido a la Alcaldía Local y a la Estación de Policía de Chapinero tener en cuenta la población flotante que debe atender el cuadrante de polícia. Se ha pedido redefinir los cuadrantes teniendo en cuenta el número de personas que visita la zona. Hasta el momento no se ha hecho ninguna modificación, sin embargo, nuestro cuadrante no cuenta con camioneta pues está dañada y lo que nos han comunicado es que no hay presupuesto para su arreglo. En más de una ocasión nos hemos encontrado con que el cuadrante está ausente porque la Estación dispuso del personal para atender otras zonas ajenas al cuadrante definido para la Zona G.
 
¿Que han hecho como comunidad para solucionarlos?
Con innumerables derechos de petición y solicitudes presentados a la  Alcaldia Local se han expuesto las problemáticas y se ha solicitado su corrección, dado que es es la Alcaldía Local la competente para resolver las situaciones irregulares denunciadas. A la fecha no hemos recibido solución a las problemáticas, lo cual ha llevado a la comunidad a solicitar a la Personería Distrital el inicio de procesos disciplinarios dada la falta de gestión.
 
¿Qué acciones ha tomado la Alcaldía?
Es bueno detenerse y aclarar este punto. La Alcaldía Local ha incumplido varios compromisos contraídos en la Mesa de Trabajo de la Personería, sin embargo a pesar de esto es importante medir las acciones de la Alcaldía por sus resultados, en nuestro caso solo hemos logrado recuperar una calle de la ocupación ilegal por parte de una vendedora ambulante, cabe anotar que  la Alcaldía Local tomó medidas en este caso porque se enfrenta a un proceso de desacato en el Juzgado y a un disciplinario en la Personería sobre el cumplimiento de este mandato judicial. No obstante existen otras calles de la zona respecto de las cuales el Alcalde no ha cumplido lo ordenado por el fallo de la Acción Popular.
¿Están satisfechos con ello?
No, ya hemos expuesto toda las problemáticas y la única acción que ha tomado la Alcaldía fue la descrita en la respuesta anterior. Ante las omisiones del Alcalde y la necesidad de los vecinos de evidenciar dicha falta, algunas personas han sido amenazadas por tomar fotografias para informar al Juzgado 28 sobre el cumplimiento del fallo. Ante las amenazas la Policía ha tenido que intervenir
 
De la Alcaldía esperamos resultados efectivos que no signifiquen dilataciones, como es el caso del proceso de sellamiento del Bar Magnolio, cuya dirección del inmueble inexplicablemente se escribió mal, algo que seguramente entorpecerá dicho proceso,
 
¿Cuáles es la opinión de la comunidad con el panorama actual del proyecto de peatonalización?
El panorama es claro, la Personería Distrital nos ayudó a definirlo, el Alcalde Local debe atender las recomendaciones del Personero y debe respetar los derechos de  participaciòn ciudadana de los residentes en proyectos de esta naturaleza. La comunidad se mantiene firme en decir NO a cualquier tipo de peatonalización de la Zona G debido a las múltiples razones que se han manifestado y que hacen inconveniente e inviable este proyecto.
 
Preguntas para el Alcalde:
Por favor indicar el estado en que se encuentran los procedimientos administrativos sancionatorios sobre el incumplimiento del uso del suelo denunciados en contra de los siguientes establecimientos:

  1. Kong: Calle 69A No 5 - 36
  2. Goya: Cll. 69A # 5-08
  3. Magnolio: cll69A #5-19
  4. Nicks: Cra 4 No. #69 - 23
  5. Barbaro de Casa Medina Carrera: 7 # #69A-22
  6. Locos por el Futbol: Calle 69A #4-40
  7. Gigis: Cra. 5 # 69-34
 
Por favor indicar el estado en que se encuentran los procedimientos administrativos sancionatorios sobre el incumplimiento de los requisitos de uso temporal de antejardines denunciados en contra de los siguientes establecimientos:
 
  1. Hub Bogotá Calle 69 No.6-20
  2. Corral Gourmet  calle 69 A No. 5-09
  3. Goya: Cll. 69A # 5-08
  4. Nicks: Cra 4 No. #69 - 23
  5. Locos por el Futbol: Calle 69A #4-40
  6. Gigis: Cra. 5 # 69-34
  7. Sibaris Cra5 # 70A-90
  
 La anterior es la opinión de la comunidad de residentes de la Zona G, la cual no refleja la opinión de Mequedoenbogota.org


Porque no es viable la Peatonalización de la Zona G

¿Será la peatonalización de la Zona G la versión de una Zona Rosa en un sector residencial?

Opiniones y Reflexiones sobre la Peatonalización Zona G